
UN PROYECTO TITÁNICO
LA HISTORIA DE LA TRADUCCIÓN AL CASTELLANO DE LAS OBRAS COMPLETAS DE H.P.B. (COLLECTED WRITINGS )

UN POCO DE HISTORIA
PARTE I: LA SEMILLA DEL PROYECTO
Hay proyectos, propósitos, aventuras que deben ser contadas, ya sea por el tipo de proyecto –lo grande y útil que es para mucha gente– o por las vicisitudes por las que se pasan, algunas de ellas con grandes enseñanzas.
Este es uno de esos proyectos.
Las Obras Completas de H.P. Blavatsky o Collected Writings –catorce tomos publicados por la Sociedad Teosófica de Adyar a lo largo de décadas, culminados en 1985– son, por sí mismas, una empresa colosal. Detrás de ellas estuvo Boris de Zirkoff (sobrino-nieto de Helena Petrovna Blavatsky), quien dedicó buena parte de su vida a reunir, ordenar y preservar cada línea escrita por H.P.B.: artículos dispersos, recortes de prensa, textos publicados en revistas como The Theosophist, Lucifer, Le Lotus Bleu; aparte, por supuesto, de sus grandes obras más conocidas: La Doctrina Secreta, Isis sin Velo, La Clave de la Teosofía, La Voz del Silencio, etc. Miles de páginas (más de 14.000). Un legado inmenso.

Toda historia tiene un principio, una semilla, y ésta se sembró cuando era joven. A los 17 años decidí leerme toda La Doctrina Secreta y lo hice con la edición de Luis Cárcamo de seis tomos. En aquel momento mi idea era reunir los textos y utilizarlos para artículos, conferencias, libros, investigaciones propias. Ya sabía, en aquel entonces, que H.P.B. escribía de una forma «aparentemente» caótica y que, para reunir la información de un tema (por ejemplo, la Atlántida) había que ir leyendo toda su obra para encontrar las referencias. Lo que hice fue marcar al margen de las páginas con lápiz, mientras leía, diferentes temas que me interesaban: los mitos griegos (con la idea de hacer un libro explicando su parte esotérica), las Iniciaciones, las Dinastías Divinas, la Atlántida, la Magia o los Neoplatónicos. También extraje información de «profecías», que luego se plasmaron en el libro Pasajes sobre el Porvenir. Profecías para el Tercer Milenio de H.P. Blavatsky. Pensaba recoger toda la información posible para luego extraerla, compilarla, analizarla y sintetizarla. ¡Ojo! Permitidme el dato personal: tenía 17 años.

Con esa idea obsesionante en la cabeza, todos los días por la tarde me acercaba a una cafetería y, durante una o dos horas, iba leyendo y marcando La Doctrina Secreta. El café siempre me ha acompañado :-). Pero había un problema: todo ese conocimiento quedaba atrapado en el papel. Para conseguir mi propósito, necesitaba llevarlo al ordenador.
En aquel tiempo, en los años 70-80, no existían ordenadores como los que tenemos hoy en día, ni en hardware ni en software, la edición de textos digitales era muy precaria; no había buscadores potentes, ni bases de datos, ni reconocimiento óptico de caracteres fiable (OCR). Solo encontré una solución: transcribirlo todo, ir pasando los textos marcados al ordenador, pero era un trabajo muy muy costoso (yo escribo con dos dedos), así que, fijaros lo que me supuso transcribir los fragmentos de Blavatsky. Al final, busqué ayuda, hablé con un par de amigos que escribían mejor y más rápido (Jorge y Carmina) y les pagué para que fueran metiendo esa información en el ordenador. Esa fue la semilla de lo que vendría después.
PARTE II: EL CD-ROM Y LA SOCIEDAD TEOSÓFICA
En una segunda etapa me propuse algo más ambicioso.
Al principio me decía a mí mismo: «qué interesante sería tener toda la obra de Blavatsky digitalizada, para poder hacer búsquedas en una obra tan dispersa como es la suya, y así facilitar su Estudio». Mi idea inicial era tener ese material para mis propias investigaciones, porque investigar es una de mis pasiones. Pero después pensé: «y si lo compartiese con otros estudiantes interesados en teosofía, ¿cómo hacerlo?».
En aquella época internet casi no existía, al menos para los mortales «de a pie», no había material teosófico en las redes, no existía Facebook, ni Instagram, casi nada. Hoy podemos buscar La Doctrina Secreta y encontramos incluso varias versiones y formatos, tanto en PDF, Word, ePub, audiolibros, etc. Por eso pensé que el medio ideal para difundir el proyecto, en aquel momento, era el CD-Rom. De hecho, encontré y compré un CD-Rom con las obras completas de H.P.B. (la Collected Writings), pero estaban en inglés. Quería hacer lo mismo, pero en castellano.
Con esa idea en mente, fui reuniendo todo el material en castellano posible: La Doctrina Secreta, Isis sin Velo, La Voz del Silencio, Por las Grutas y Selvas del Indostán, La Clave de la Teosofía, Al País de las Montañas Azules, artículos, etc., e inicié el Proyecto.
Pero era un trabajo inmenso para una sola persona, y pensé: «para compartirlo con el «mundo», necesito ayuda, sobre todo para hacer el CD-Rom y distribuirlo, ¿quién podría ayudarme? No me costó mucho encontrar la solución: lo lógico era la Sociedad Teosófica Española. Me puse en contacto con ellos y les pareció muy interesante. Tras varias cartas perfilando el tema (y meses de negociaciones y algún parón «extraño», pues había miembros en contra) preparamos una «demo» y fuimos a Barcelona mi amigo José Miguel Cuesta y yo, a la sede de la Sociedad, donde nos atendieron José Tarragó, Ángel Rubio y Consuelo Burón, entre otros. Les mostramos un CD-Rom con los PDFs, cómo se accedería al archivo y cómo se realizarían las búsquedas, etc. Les gustó mucho la idea de tener la obra digitalizada y cómo estábamos enfocando el proyecto, y nos pusimos manos a la obra.
Fue un trabajo muy laborioso y hasta en cierta forma «horrible». Para poder convertir las páginas de los libros en texto «editable» había que «escanearlas» (una especie de «fotocopia» de la página que la introducía en el ordenador), y luego convertir esas imágenes en texto. Eso, en aquel tiempo, no era tan fácil, ni los escáneres tan buenos ni los programas sabían trabajar correctamente; además, el OCR era muy malo, pues las páginas estaban amarillentas y el escaneo daba muchísimos fallos. Había que ir página a página, párrafo a párrafo, palabra a palabra corrigiéndolo todo, incluyendo palabras en cursiva, en griego o en hebreo, poniendo toda la atención posible.
Cada página era un desafío.
Cada párrafo, una batalla.

En los textos de H.P.B. hay que respetar hasta las cursivas, porque ahí se enfatiza la información, es un metalenguaje; hay más datos de lo que parece a simple vista. Era un «trabajo muy intenso y minucioso», pero estábamos contentos porque sabíamos que se iba a publicar. Nos repartimos la tarea entre mis amigos José Miguel Cuesta, Salvador Cruañes y el que suscribe. También Isacc Jauli nos pasó artículos traducidos de diversos lugares del mundo, pues parte del Proyecto consistía en reunir «todo el material posible» de H.P.B. en castellano.
La presión aumentó cuando Ángel Rubio nos pidió (dos meses antes) tenerlo listo para la Escuela de Verano de agosto de 2002 en Gerona. ¡Era todo un reto! Tuvimos que trabajar día y noche. Incluso buscamos ayuda de familiares y conocidos para llegar a tiempo. Mi amigo José Miguel (experto en solucionar problemas) consiguió que su hermano (Salvador Cuesta Puertes), unos amigos (Miguel Ángel Veses, Miguel Ángel González) y no sé quién más, nos ayudara. Les pasábamos capítulos de los libros y les pedíamos que los arreglaran, pero luego había que repasarlos; versiones y versiones, cada vez más perfectas. Aún guardo todo ese material.




Logramos terminar el CD-Rom, aprendiendo sobre la marcha cómo gestionar el estampado del mismo, crear las carátulas, la interactividad, que sirviera para Mac y Pc, aparte de buscar empresas para la duplicación de CDs, etc. En parte del proceso nos ayudó mucho Ángel Rubio. Llegamos a tiempo y fuimos a presentarlo a la Escuela de Verano. Fue un éxito. Aunque estábamos muy cansados y ni siquiera habíamos dormido esa noche (y muchas otras), conseguimos hacer la «demo» y todo el mundo se quedó asombrado. Algunos miembros de la S.T.E. se preguntaban si no nos habían enviado, de alguna forma, los Maestros, dada la importancia de la «herramienta de estudio» que habíamos creado.
Aunque también hubo cierta polémica por cobrar el CD-Rom. Algunos criticaban que se cobrara por «las Enseñanzas» dadas por Blavatsky, algo impropio de un teósofo (como bien dijo H.P.B.), pero no se daban cuenta que nosotros no cobrábamos por la enseñanza, sino por el «soporte físico y los costes de la empresa que fabricaba el CD-Rom y los estuches». Es como cuando compras un libro en una librería: pagas por el material (papel, tinta, distribución, almacenaje, librerías…), no tanto por el conocimiento que contiene.
Más adelante, con el auge de Internet, la idea cambió. Ya no hacía falta un soporte físico, así que podíamos ponerlo en la red gratuitamente. Y ahí siguen, a disposición de quien lo necesite.

PARTE III: A POR LAS OBRAS COMPLETAS DE H.P.B.
Terminado el CD-Rom intenté conseguir ayuda para ampliar y concluir mi idea original: tener toda la obra de H.P.B. digitalizada, a semejanza del CD que compré en inglés con la Collected Writings. También compré los catorce tomos en papel.
Volví a hablar con la S.T.E., pero no estaban interesados en ese momento. Escribí pidiendo ayuda en varios foros y, aunque alguna persona se interesó, no fue suficiente, así que el proyecto se quedó aparcado.
Pasaron algunos años.
Y fue gracias a Natacha Mazón de las Torres que el proyecto revivió.
En aquel momento (2011) Facebook estaba cobrando mucha fuerza y había muchos grupos teosóficos, masones, rosacruces, etc. Natacha me sugirió lanzar el Proyecto en las redes «a los cuatro vientos» y compartirlo con todo el mundo. Al principio lo llamamos «Proyecto Geografía Sagrada», con la idea de elegir los textos de H.P.B. relacionados con tan interesante tema, pero nada más despegar se centró en la idea principal: traducir toda la Collected Writings.
El resultado fue impresionante: llegamos a tener hasta 90 personas trabajando de forma voluntaria. Organizábamos todo por correo electrónico. Preparé un listado con la suma de los índices de los catorce tomos, para que la gente pudiera elegir qué artículo traducir. Había hombres y mujeres de China, América del Sur y del Norte, Italia, España, Inglaterra, Países Bajos… de todas las razas y de grupos esotéricos distintos: masones, rosacruces, teósofos o gente sin afiliación, pero que amaban a Blavatsky y la Sabiduría Eterna por ella entregada al mundo.

Esto es muy importante, pues era el sueño de H.P.B.: «Mantened la Unión». Todos trabajábamos por la misma causa, y no importaban las diferencias de ningún tipo, para todos H.P.B. era nuestra Maestra. Incluso puse en un mapa del mundo (que aquí comparto, aunque incompleto) parte de la gente que apoyó el proyecto en un principio.
Surgieron problemas, claro. Mucha gente tenía buena voluntad, pero poco nivel de inglés o de conocimientos teosóficos, y algunos usaban traductores automáticos, que en aquel entonces eran muy malos. Algunos criticaron el proyecto por esta causa, pero decidimos que era preferible tener una traducción mejorable a no tener nada en absoluto. Muchos hispanoparlantes, que no sabían inglés, agradecieron nuestra traducción. Íbamos compartiendo los artículos conforme se terminaban.
Hubo quien dijo –no me olvidaré en la vida–, que el proyecto no tenía sentido: ¡porque Blavatsky y sus libros estaban obsoletos, desfasados, que no valía la pena recuperarlos! ¡La ignorancia campea por el mundo!
Con el paso de los años, muchos se cansaron u otras obligaciones los retiraron del Proyecto. Otros, a pesar de perder el trabajo o a familiares, siguieron colaborando; otros, incluso enfermos, se esforzaron por concluir los artículos elegidos. Hubo grandes sacrificios en muchos niveles, y eso hay que agradecerlo.
No fue un camino fácil. Hubo críticas, abandonos, momentos de duda. El entusiasmo inicial se fue reduciendo hasta quedar en manos de unos pocos.
Pero esos pocos resistimos, siguiendo uno de mis preceptos preferidos: «sin prisa, pero sin pausa».
En esos primeros momentos ocurrió algo muy interesante: las críticas y el esfuerzo eran tan duros que pensé dejar el Proyecto. Pero entonces fuimos a otra Escuela de Verano de la S.T.E. y, en una comida, Natacha «me obligó» a sentarme con unos amigos de Alzira (Valencia), que conoció en sus años jóvenes: Mari Cruz España y Alberto Peris; eran teósofos. Como veis, Natacha ha estado constantemente «protegiendo e impulsando el Proyecto». Además, en más de una ocasión apareció gente (que luego desapareció misteriosamente) que tradujo tomos enteros con muchísima calidad.
Yo soy un poco tímido y poco sociable, y quería sentarme en un rincón sin confraternizar con nadie, pero Natacha «me obligó» a comer con ellos. Lo curioso, lo reseñable, es que les comentamos el Proyecto de traducción y (casualidades o causalidades de la vida) ellos también estaban traduciendo la Collected Writings y llevaban ya varios tomos. ¡Impresionante! Se los pedí y me los pasaron sin problemas. De repente tenía muchos tomos traducidos del titánico proyecto. Ya no me podía detener.
Nos costó nueve años llegar al final, que se dice pronto. Cada cierto tiempo escribía en nuestra página de Facebook un «Estado de la Cuestión», informando de los avances. Cada artículo traducido era una victoria. En el interín, en paralelo, tradujimos y pusimos a disposición del estudiante otras obras de Blavatsky, como los Escritos Esotéricos o los Comentarios a La Doctrina Secreta. Al fin concluimos el Proyecto: tradujimos los catorce tomos, los maqueté y los puse en PDF en internet, para todo el que los quisiera, y aún siguen disponibles.
PARTE IV: LA EDITORIAL, LA AYUDA DE LA S.T. DE CUBA Y LA PUBLICACIÓN EN PAPEL
Pero ahí no acaba todo.
Hace cinco años, en septiembre de 2021, creé mi propia editorial (Editorial Dagón) para publicar lo que realmente me gusta: libros de Sabiduría Eterna. Al poco tiempo se nos ocurrió la idea de publicar las Obras Completas en papel (de nuevo fue Natacha la impulsora). Pero para publicar en papel no podíamos permitirnos los fallos de los PDFs de la versión compartida en Internet; teníamos que rehacer y pulir «todo» el trabajo. Volver a re-traducir los catorce tomos. Pensadlo un momento, ¡era como haber salido del infierno con gran esfuerzo y tener que volver al infierno! Nadie en su sano juicio lo haría.
Aquí entra Carlos Vicente Fernández.
Ya lo conocía de años atrás por otras colaboraciones: un miembro de la Sociedad Teosófica de Cuba. Y le pedí ayuda. A pesar de las inmensas dificultades que sufren en su país –cortes de luz, falta de suministros y problemas económicos graves–, Carlos ha sido el motor fundamental para que esta obra sea «digna», pues en él se unen el conocimiento del inglés en un nivel muy alto y de los conceptos teosóficos; además de su perseverancia. Durante cinco años hemos trabajado juntos, sacando dos tomos cada pocos meses; a pesar de todos los contratiempos, incluso las amenazas del presidente de Estados Unidos en la actualidad (estamos en abril del 2026). Dados los cortes de luz –tan frecuentes y, a veces, de tres días– compramos un ordenador con una batería que pudiese durar casi 10 horas. Nos adaptábamos a las circunstancias.
Para poder publicar legalmente, intentamos pedir permiso a la editorial que tiene los derechos originales, en Adyar (Theosophical Publishing House), pero nos pedían una cantidad inasumible. Natacha tuvo la idea (otra vez) de que una Rama teosófica pidiera el permiso para traducir y publicar; y así, la Sociedad Teosófica de Cuba lo solicitó y se lo concedieron. Nuestro eterno agradecimiento, especialmente a Fidel Ángel Carrazana, entonces Presidente Nacional de la Sección Cubana de la S.T. Gracias a esta ayuda, hemos terminado de publicar los catorce tomos antes del 8 de mayo de 2026.

CONCLUSIÓN
Este proyecto no lo ha llevado a cabo una gran y poderosa editorial con expertos profesionales y grandes recursos, sino personas con «perseverancia» que creen en la Sabiduría Antigua, con un gran esfuerzo e incluso perdiendo salud y dinero. Nuestra labor ha sido poner estos libros en
manos de los estudiantes. Ese ha sido nuestro objetivo siempre.
Cerramos esta etapa con el tomo XIV, esperando que nuestro trabajo sea útil en el futuro. Queda el sueño de encontrar algún día los supuestos tomos tres y cuatro de La Doctrina Secreta que nunca fueron publicados, pero sí escritos, al menos el tomo tres. Por ahora damos punto final a este Proyecto «titánico», y agradecemos a todos los que nos habéis apoyado; vuestros nombres quedarán registrados en la lista de colaboradores para la posteridad.
* * *
Sabemos que tener las obras de H.P.B. a nuestra disposición es solo una parte del trabajo del Estudiante, y ni siquiera es el más importante, lo importante es su ESTUDIO, y ya dijo H.P.B. que La Doctrina Secreta (y en realidad toda su obra) se había escrito para el PORVENIR.
En el siglo XIX ocurrió un fenómeno inexplicable: por decirlo de alguna manera, las puertas de los templos que conservaban los conocimientos sagrados de la Humanidad «se abrieron», y se dio la orden para compartirlos con el mundo. Eso hizo Helena Petrovna Blavatsky (Upasika), y ese Legado compartido es el que nos puede llevar a un mundo más Justo, Bello y Sabio.
En nuestras manos se encuentra el poder de hacerlo realidad.
ESTADO DE LA CUESTIÓN – AGRADECIMIENTOS
Han pasado muchos años desde que creamos este grupo, gracias a la iniciativa de Natacha Mazón de Las Torres.
Desde entonces hemos llevado adelante el titánico Proyecto de traducir y compartir la inmensa obra de H.P. Blavatsky.
Empezamos con la Collected Writings, pero en el camino hemos traducido y/o mejorado otras obras, como La Voz del Silencio, Isis sin Velo, La Doctrina Secreta, el Glosario Teosófico o las Cartas de H.P.B. a A.P. Sinnett; además de obras perdidas o tampoco traducidas, como Los Comentarios a La Doctrina Secreta, o los Escritos Esotéricos (compilación cedida por Daniel H. Caldwell con gran amabilidad). Incluso pintores consagrados, como José María Yturralde, han colaborado con alguna portada.
Siempre buscando el mejor resultado. Por ejemplo, nuestra versión de La Doctrina Secreta es la más fiel a la original de Blavatsky, hasta el punto que, cada hoja de la versión inglesa corresponde exactamente a la versión en castellano, y se han expurgado todas las modificaciones realizadas después de la publicación, en vida, de H.P.B.
Todo el material traducido ha sido compartido gratuitamente desde el primer momento, incluso las nuevas versiones de Isis o La Doctrina; y solo comoEditorial Dagón se cobran las versiones en papel, porque no hay más remedio. Incluso en esa faceta, preparamos los libros en tapa dura, cosa que ya no hace casi nadie.
Quiero agradecer a todas las personas que nos ayudaron y nos ayudan, y que hicieron sacrificios para traer a nuestra lengua toda la Obra de H.P.B. y, especialmente a la Sociedad Teosófica de Cuba, pues sin su intermediación no hubiéramos podido publicar, por ejemplo, la Collected Writings.
Y en eso estamos, el trabajo no ha terminado, el proyecto sigue en marcha, pues aún quedan algunas obras por traducir esmeradamente, como más Cartas de H.P.B. (a Judge, por ejemplo), Por las Grutas y Selvas del Indostán, artículos varios, el Tercer tomo «auténtico» deLa Doctrina Secreta… (es broma, ¡ojalá!), etc.
He querido volver a entregaros un «estado de la cuestión», pues quería agradecer a todos que siga en marcha este grupo de amantes de la Sabiduría Eterna en general, y devotos de Helena P. Blavatsky en particular.
Bendiciones.

COLABORADORES MÁS PERSISTENTES
Alan Castro
Alexander Silver
Alicia García
Amalía Antonopoulos
Amalista Bebeka
Andrés Lozano
Andrés Romero
Ariel Jorge Martínez
Arteaga Arias
Barbosa
Betina Blanc
Carlos Cuba
Carlos Vicente Fernández
Constanza Catalán
Eduardo Sagarnaga
Elaine Grassano
Equipo Upasika,
Fabiana Terrasa
Francisco Acuña
Gabriela Celano
Gemma Herrero
Guevara
Guillermo Reyes
Gustavo Pecelis
Israel Ortega
Ixl-Nct
James Alexander Silver
James y Wilson Sandy
Javier Canestro
Jesús Javier
Jesús Javier Contreras
Johan Peña
Jorge Barbosa
José Mejia
Leticia Rodríguez
Mª Cruz España Corts
ManuelManuel de Guzmán
Manuel Guevara
Marcelo Delgado
Marco A. Valle
María García
María González
Matilde
Matrick Miller
Mike Hammer
Napoleón Menara
Natacha Mazón
Nelly González
PedroCastañeda
Priscilla
Prometeus
Ramón Pamies
Raymundo Motolinia
Roberto Rodríguez
Sergio Salinas
Susana Arias
Trini
Tromarollo
Wilson Sandy
Yunli Quintero
y algunos traductores desconocidos
Link Web Fraternidad Obra H.P.B.: https://fraternidad.info/h-p-blavatsky-obra/
Link Editorial Obras Completas: https://www.editorialdagon.es/index.php/obras/
Contacto: editor@editorialdagon.es
